lunes, 16 de febrero de 2015

INGENIERO BAIGORRI VELAR, el Mago de la Lluvia

El Mago de la Lluvia, fue Juan Baigorri Velar, un argentino nacido en Concepción
 del Uruguay, Entre Ríos en 1891, hijo de un militar es criado en Buenos Aires,
 en donde cursa estudios en el Colegio Nacional y luego viajó a Italia donde se 
recibió de Ingeniero especializándose en el estudio de la Geofísica en la 
Universidad de Milán. Tras recorrer varios países europeos para
 perfeccionar la exploración de minerales y petróleo, construye sus propios 
instrumentos de medición y detección.
Trabajando en EE UU es convocado por Mosconi para trabajar en YPF 
y se radica definitivamente en Argentina.


 En Argentina avanza sobre algo que le apasionaba, La máquina de
 hacer llover, descubrió que activando uno de sus aparatos con ondas 
electromagnéticas, podía reproducir la lluvia, este aparato era una caja cúbica 
del tamaño de un televisor común de los de antes con dos antenas.
En octubre de 1938 se contacta con el Ferrocarril Central Argentino, cuyo gerente, 
 Mac Rae, le facilitó 1 vagón de uno de sus trenes y lo envía a Santiago del Estero 
donde la sequía llevaba al menos 3 años. 
  Un  24 de diciembre de 1938 se desata una diluvio como nunca antes se había 
visto, según informaron los diarios de la época, la lluvia no fue un fenómeno 
natural, sino producida por el Ing. Juan Baigorri Velar.

Quien conozca Santiago del Estero sabe que un diluvio no es común

No se hacen esperar, extorsiones y agravios, especialmente del titular de
la Dirección de Meteorología Alfredo Galmarini, quien ocupa varios titulares de 
diarios asegurando que todo esto es una patraña. Baigorri Velar respondió 
que no vende la máquina por ninguna cifra, porque el invento está destinado 
para el beneficio de la Argentina. Creo que ahí, sin duda, sella su destino. 

 En respuesta a los agravios y a la censura que sufre en su trabajo, "regala una lluvia
a Buenos Aires" y la anuncia para el día 2 o 3 de enero de 1939. Comienza a caer una
llovizna a la madrugada del 2 para seguir con un chaparrón el día 3 de enero.



Baigorri repite el experimento en Carhué, Provincia de Buenos Aires,  donde el 
lago Epecuén estaba seco, y entre el 7 y 8 de febrero se producen dos lluvias que desbordaron la laguna. Recibe ofertas del extranjero, siempre las rechaza, ninguna autoridad nacional contactó al Ingeniero. Hasta que en 1951, Raúl Mendé, 
ministro de Asuntos Técnicos, lo designó asesor y lo envió a San Juan, donde hacía 
ocho años que no llovía Baigorri conectó su aparato y se produjeron tres 
precipitaciones memorables. 
Lo mismo aplica a las provincias de Córdoba y La Pampa y a las regiones
más secas del País.

Baigorri Velar conocido como el Mago de la Lluvia recibe la calidez de las masas y
el desprecio de los funcionarios de gobierno.


. A fines de 1952 envió una nota al gobierno peronista, recordándoles que todo su
 trabajo había sido ad honorem. Quería saber si su “descubrimiento sobre la lluvia artificial  les interesa y ofrece sus servicios. Por su parte el gobierno le pide que realice
 “un informe detallado de las bases técnico-científicas” de su invento. Baigorri se negó. 
También dijo “NO” cuando empresarios norteamericanos quisieron comprarle 
su máquina de hacer llover. 

El Mago de la Lluvia murió a los 81 años, solo y pobre, el 17 de junio de 1972. 
Poco y nada se conoce de este hombre. 


Fue en el Día Mundial de la Meteorología
 y cuando enterraron su cuerpo en la Chacarita, llovió.

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