sábado, 20 de junio de 2015

PIEDRAS y CRISTALES, en el ISLAM

El Kitab manafi al -ahjar es una extensa obra cuyo autor llamado Utarid
 la realizó aproximadamente durante el siglo IX. El Libro de las Piedras
Esta obra supuestamente se dividió en otras cuatro partes de la misma
longitud llamados al-juz-'al-Awwal -la primera parte-
                            al- juz'- al- Thani - la segunda parte
                     al-juz'-thälith - la tercera parte 
                        al- juz- 'al- Rabi' - la cuarta parte 


A través de esta obra se revela el uso medicinal que los
árabes hacían de sus piedras. Así por ejemplo el 
DIAMANTE, considerado una piedra reina era capaz de
curar todas las enfermedades del cuerpo y del espíritu.

La ESMERALDA, era un eficaz remedio contra las picaduras
de serpientes, llegando incluso a producir ceguera en el 
reptil si era capturado y se colocaba a la piedra frente a
sus ojos. Además la esmeralda curaba a los epilépticos,
a los poseídos y a los que tenían dolores en el estómago
o enfermedades en el hígado.
El RUBI, fortalece el corazón, devuelve la energía vital,
el entusiasmo y protege contra rayos, mal de ojos, la
peste y si era colocado bajo la lengua aplacaba la sed.

La TURQUESA contrarrestaba los venenos del escorpión
ayudaba a recuperar la calma , dando alivio.

El JADE estimulaba la generosidad, ayudaba a la persona
a conciliar mejor el sueño y alejaba las pesadillas, había
que colocarlo abajo de la almohada.


El AGATA tenía diferentes efectos de acuerdo a su color,
la blanquecina daba serenidad y aliviaba el dolor de muelas,
la roja con franjas blancas detenía las hemorragias, la 
verde ayudaba a recuperar la tranquilidad y actuaba sobre
el hígado inflamado y los estados de enojo. 


¿ COMO SABEMOS QUE ESTO ES ASI ?

Hay que tener en cuenta que ellos hacían una experiencia directa
permanente tanto con hierbas, pócimas, metales o minerales.
Algunos particularmente sensibles o intuitivos tendrían un
conocimiento innato, otros captarían su vibración y luego de
experimentar sobre ellos y sus familias, determinaban que
la acción de ciertas piedras funcionaban como lo han dejado
escrito en sus obras. 

La fascinación o el conocimiento intuitivo del poder que 
subyace en cada gema nos hizo siempre acercarnos a ellas
y probar, de acuerdo a esas pruebas es que hoy podemos 
saber algunas cosas que se siguen empleando con éxito. 

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