martes, 7 de abril de 2015

LA MUERTE y EL MEDIO AMBIENTE

Tal vez la única certeza que tengamos en la VIDA es saber que algún
día vamos a morir, pero estamos programados para considerar a la
muerte como un tema tabú, esos de los que es mejor no hablar.
Pero a medida que avanzamos vamos acercándonos al primer
día del último día de nuestras vidas y en el mejor de los casos
lejos de experimentar temor, profundizaremos una búsqueda
más espiritual y hasta consideraremos otros aspectos mas 
terrenales como todo lo que adorna o enmascara ese tránsito.

¿ Quién no tiene un recuerdo macabro de esos largos velatorios en
los que se entremezclaban las lágrimas con los chistes y la comida?

¿ Quién no ha experimentado miedo durante horas viendo a 
esa persona (a veces desconocida ) yaciendo en un ataúd ?

Inclusive en un tiempo se velaba a los difuntos en la misma casa,
siendo la cama del dormitorio o la mismísima mesa en donde la 
familia despues se reunirá a comer, el lugar elegido.


Cada uno tendrá sus razones para honrar y despedir a sus difuntos de
acuerdo a sus creencias, posición social, circunstancia, status, etc.

Para muchos los ritos funerarios seguirán siendo los de siempre, otros
adoptarán  formas más amigables con la idea de un final que da
comienzo a un nuevo ciclo.  

Hay algunas empresas que han concebido una IDEA de la muerte
más respetuosa de la Naturaleza, de hecho ambas se retroalimentan
y nada tiene que ver con los costosos ataúdes de madera, bronce y 
barnices o la desmesurada ofrenda de aquellas coronas de flores.


Esta modalidad consiste en cremar el cuerpo para utilizar
estas cenizas que serán en parte la gestación de un ARBOL.


Una iniciativa que arrasa con todos los elementos del velorio tradicional.
La urna llamada BIOS URN hecha con materiales biodegradables, entre 
ellos las cenizas  permite la germinación de cualquier semilla.
Esta será plantada en el lugar que elija la familia.

El negocio funerario produce la tala de más de 1 millón de árboles
por año, SOLO EN EUROPA, generando una gran fuente de 
contaminación antes de llegar al producto final, el Ataúd.

En ese sentido otra compañía británica está diseñando féretros 
con almendras trituradas, cáscaras de cocos, cartón y papel reciclado
 con un peso aproimado de 18 kg., siendo degradado en sólo 90 días. 
Una reciente noticia que proviene de Londres anunció que la 
expansión de cementerios es un problema tan serio que algunos
lugares públicos deberán cumplir la misma función, según el Daily Mail.


De regreso al Mar 



Otra modalidad puede ser la de regresar al Mar y en este caso varios

emprendedores ecologistas han diseñado una Urna fabricada con arena

de mar, sal y aglutinantes vegetales. Esta urna al contacto con el agua,

se disuelve en apenas una hora, a veces en minutos.

Como sea a la hora de irnos o de pasar a otro tránsito habrá opciones
que lejos de seguir depredando a la Madre Tierra, nos devolverá a ella. 


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