lunes, 27 de abril de 2015

BUENOS AIRES SUBTERRANEA, Aquella Aduana Taylor

¿ Porqué hay que pensar que los relatos de trabajadores son menos 
veraces 
que los que publican o no los medios de prensa ? 
No se necesita ser un gran orador para contar las circunstancias 
o avatares de los trabajos diarios y por otra parte.... 

¿ Qué ganarían ellos con estos extraños relatos, más que un despido? 

Es una anécdota de entre otras tantas que alimentan el misterio 
de la Buenos Aires surcadas por túneles, algunos precarios otros 
con arcos de medio punto que hoy se pueden visitar. 
Pero poco se sabe y poco se sabrá ya que su trazado unía 
conventos, monasterios, colegios jesuitas y toda sede gubernamental 

Se cuenta que cierto invasor inglés por casualidad encontró una 
entrada que lo llevó desde San Telmo hasta la Recoleta.





Aduana Taylor



Y hablando de ingleses, la construcción de la Aduana se emplazó en
un terreno sobre el Río. El Ingeniero inglés Eduardo Taylor ganó
el proyecto y comenzaron las labores en 1855. El colosal edificio 
circular con sus cinco pisos y una torre recordaba al Coliseo Romano.
 Lo curioso de todo esto es que semejante construcción- para esa
época- apenas funcionó durante 40 años !!! Por razones que
desconocemos su demolición se produjo a finales de 1894.


El tránsito del puerto de Buenos Aires era incesante y las obras de 
reforma de la Aduana fueron al mismo ritmo. Pero ya en 1870 un 
grupo de excavación se niega a continuar con su trabajo. 
¿ Porqué razón ? porque la cuadrilla aseguraba haber abierto 
un túnel que llevaba a una caverna subterránea gigante, de donde 
provenían gritos y alaridos, que de ninguna manera eran humanos. 
Los trabajadores además afirmaban 
sentir un olor putrefacto y 
nauseabundo. Pasaron 20 años para que uno de ellos se 
anime a decir que vió a una Lagartija humana meterse 
en un recoveco rápidamente, al día siguiente se les dió la 
orden de suspender las excavaciones y sellar el túnel.


Otro relato es más reciente y es el de una Señora del barrio de 
Floresta, quien juraba haber visto hombres con apariencias de lagartos
ingresando en un antiguo túnel en desuso, con acceso a la red cloacal.
Asustada le contó al sacerdote de su parroquia quien la acompaña al
lugar y al escuchar los mismos gritos y alaridos que ella escuchaba,
concluye en que el túnel estaba endemoniado. Otro sacerdote
vió el momento en que otra lagartija que trataba de salir del 
túnel al verlos se volvió a meter.  

MUNDOS PARALELOS

La cosa es que una ciudad duerme mientras otra despierta, nos
hemos visto alguna vez, pero nadie salió para contarlo.
Siguiendo mis desvaríos, hoy investigaba estas cuestiones hasta
dar con un ZOOARQUEOLOGO, que luego de estudiar varias piezas
óseas encontradas en distintos túneles admitió desconocer


 su verdadera procedencia, pero fue categórico.


  PERTENECEN A UNA FAUNA EXTINTA.






 

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