lunes, 11 de mayo de 2015

La SANTA de la BARBA, WILGERFORTIS I

Pocas historias de Santas tienen tantos elementos fantásticos y 
difíciles de corroborar como el mismo nombre de la protagonista. 
Dignefortis, Wilgerfortis, Santa Librada, Santa Liberata, La Santa de 
la Barba, La Santa Barbuda, Komina, Uncumber, Ulfe, Europia,etc.
  Pero en algo parece coincidir el culto a Santa Wilgerfortis y es 
que ella es la Santa Patrona de aquellas mujeres obligadas a aceptar
 un matrimonio, unión o compromiso no deseado. Ella logró
heroicamente resistir a la imposición de un matrimonio y dió
testimonio con su vida, por lo cual Santa W. es una inspiración
para muchas mujeres que confían en que nadie entenderá esa
opresión impuesta por los hombres como ella.

Situar a la Santa en un contexto histórico también es difícil, algunos 
relatos la sitúan en el siglo II, otros en la Edad Media, pero siguiendo 
el sentido de su devoción, vale comprender que independientemente 
del siglo, fue la historia de una mujer entre tantas mujeres que eran 
obligadas a casarse como parte de un acuerdo o negociación. Como nos
 dicen en los "Cuentos de Hadas..."  y el príncipe valiente ganó el trono 
y la mano de la princesa como parte de un botín de guerra acordado 
entre el rey y el tipo. ¿ Y la Princesa ? ¿ Dónde está la Princesa?
¿ Quién le preguntó si tenía intención de casarse con un cazafortunas?  
Una de las historias de Wilgerfortis proviene de la Edad Media y la
ubica como la hija del Rey de Portugal. Su extraordinaria belleza y su
 condición noble la habrían hecho objeto de molestos pretendientes 
 aspirantes a casarse con ella, siendo una niña casi adolescente
 Wilgerfortis no tenía intención alguna de casarse con nadie, llevando 
una vida austera religiosa. Pero un día el padre hace un acuerdo con
 el Rey de Sicilia, un hombre anciano para la época de alrededor de
50 años y le envía un retrato de su hija. Este rey al contemplar su
belleza acepta inmediatamente. Cuando la noticia llega a la corte de
Portugal, el padre la recibe como un excelente acuerdo y su hija
como una sentencia de muerte. Pero no había posibilidad alguna de
resistirse o negarse al mandato del padre, todavía perdura desde
lo simbólico el pase de manos del padre de la novia al novio,
frente al Altar. Wilgerfortis en una tensa espera se resiste a comer
y consagra todas sus energías a la oración, pidiéndole a Dios
que la libere de su belleza que tanto pesar le causaba.

 Cuando el Rey de Sicilia finalmente llega a Portugal y conoce a la
joven a quien le había crecido vello facial, se marcha ofuscado y
se niega a casarse. El padre encolerizado pudo haberla sentenciado
a permanecer enclaustrada o a morir, pero el culto la evoca
crucificada, con sus rasgos viriles a causa de su barba.

El culto a SANTA WILGERFORTIS se extiende durante el siglo
XV por toda Europa, llegando en sus distintas versiones también
a América. Ella representa al valor de la mujer que prefiere
perder la vida antes que renunciar a ella. No se sabe cuánto
de la historia pudo ser cierta, cuánto elemento mítico se
agrega en cada relato, pero ella es el Arquetipo de la mujer
que no se rinde ante el abuso masculino, aunque por ello
deba virilizarse, después de todo ese mundo y gran parte
de este estuvo y sigue siendo gobernado por hombres.
La Iglesia la quitó del Santoral al igual que a San Jorge
en 1969, respetándola como ïcono.

Invocarla con uno de sus nombres UNCUMBER 
es el pedido de LIBERAR DE UNA CARGA 

Sus devotas la recuerdan cada 20 de JULIO



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