viernes, 8 de mayo de 2015

LA LEYENDA del TIMBO

Es una hermosa leyenda sobre amores encontrados, uno el de la hija 
del Cacique que se enamora del hijo del Cacique enemigo otra que 
habla sobre las desventuras del padre de la joven que jamás perdió 
la esperanza de volver a ver a su hija.Este viejo cacique padre de
 varones, engendra a una hija, que era su debilidad.Ella crece en ese 
entorno natural de chozas y rituales ancestrales en los que dioses y 
enemigos eran verdades absolutas y significaban la diferencia entre 
vivir dentro del clan o ser excluída y morir.Lo cual siempre nos deja 
pensando acerca de la génesis de todos los miedos, es más fácil 
aceptar la dicotomía de BLANCO - NEGRO que expandirnos a las 
 infinitas gamas de grises posibles, así han sido siempre las cosas.
Pero los jóvenes, hartos de verse a escondidas deciden huir.
  

Pidiendo perdón a sus ancestros, deciden consumar su Unión frente
al dios Sol, rogando por su amparo y fuerza. Ambos huyen y los
Caciques emprenden su búsqueda, acompañados de guerreros y
rastreadores que siguen sus huellas y que se detienen de tanto en
  tanto a apretar su oído sobre la tierra en un intento por sentir el
  paso de los fugitivos. En esta persecusión los sorprende la crudeza
 del frío invierno y muchos desisten de la búsqueda creyendo que la 
joven no iba a ser hallada o que ya estaba muerta. Todos desisten, 
menos el viejo y maltrecho cacique, quien más cansado que antes, 
pasaba mucho tiempo escuchando el sonido de la tierra 
quedándose dormido durante horas. O buscando señales en
los vuelos de las aves, las nubes, el viento o los cielos,
a los que clamaba en vano por el reencuentro con su hija.


Al llegar la primavera un grupo de varones salen a buscar al viejo
cacique y lo encuentran con su oreja apoyada sobre la tierra,
pero estaba muerto, intentan separarlo de ella para recuperar su
cuerpo, pero su oreja había echado raíces y con el tiempo se 
transformó en un frondoso árbol llamado TIMBO u oreja de negro. 

 Su follaje es bellísimo y sus flores tienen el color del Sol, puede 
alcanzar una altura de 30 metros,  muchos ejemplares se encuentran 
en el noroeste de Argentina, partes de Brasil, Uruguay, siendo su 
sombra generosa y pródiga. Su fruto es comestible y tiene 
propiedades curativas por su porcentaje en tanino. También se lo
utiliza como jabón. 


 Dicen que el cacique todavía no se rinde y que su espíritu vive en
cada TIMBO. Que perdió la noción del tiempo y aún espera 
pacientemente que su hija vaya a descansar de su huída bajo su 
generosa sombra o que trepe entre sus ramas como le gustaba
hacer, cuando era tan solo una niña. 



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