jueves, 19 de enero de 2017

Un caso de Retrocognición

Entre los llamados fenómenos parapsicológicos resaltan las precogniciones
 que es la anticipación -por medio de elementos psíquicos que la ciencia 
suele cuestionar hacia hechos futuros- y la retrocognición que es la reconstrucción (por así decirlo) desde el presente de una 
situación, lugar o hechos del pasado.

Dicho fenómeno suele presentarse en algunos médiums a través
de comunicaciones con entidades o espíritus de desencarnados.
Hay abundante literatura al respecto como las comunicaciones
que recibió con regularidad la señorita Curran todas ellas
enunciadas en un inglés arcaico y con términos que habían
dejado de hablarse siglos atrás por ejemplo. 

Hasta ese entonces este tipo de fenómenos estaban asociados
solamente a las sesiones de espiritismo, hasta que el Dr. Ian
Stevenson el más prolífero investigador de reencarnaciones
y vidas pasadas le da otro matiz más científico.

En todas sus investigaciones (cerca de 3000) realizadas con
niños de todas las latitudes insiste sobre la importancia de
las MARCAS de NACIMIENTO, estas son cicatrices, zonas
de la piel especialmente despigmentadas,  pigmentadas
rugosas o sin pelo.

En "Un perfecto caso de reencarnación" en 1972 
narra la vivencia de un niño francés con numerosas
marcas de nacimiento. Este niño describió con detalle
que cada una de sus marcas correspondía a una herida
de bala que había ingresado en su cuerpo, ya que
aseguraba haber sido asesinado. Pese a la negativa
de los mayores el niño comenzó a hablar un idioma
incomprensible y a rechazar sus costumbres y
el alimento, seleccionando solo comidas con arroz.
Paulatinamente fue haciendo una reconstrucción de lo que
aseguraba había sido su vida, nombrando a sus padres,
a los asesinos y a su verdadero lugar de nacimiento en
Ceylan. Profundizando en todos los datos aportados por
el niño llegaron hasta el cadáver de un hombre 
(el niño había aportado su nombre y descripción)
Este hombre había sido asesinado apenas un año
antes del nacimiento del niño en Francia y para
sorpresa de todos, sus heridas de bala se
correspondían con las marcas de nacimiento
del niño. También para sorpresa de todos
se comprobaron la concordancia de todos
los hechos descriptos por el niño.

Una vez dilucidado el crimen todo volvió
a la normalidad, como si se tratase de un sueño.

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