miércoles, 4 de enero de 2017

HOMBRE PEZ

Los híbridos entre ser humano y criaturas marinas son uno de los grandes clásicos de las criaturas imaginarias que la humanidad ha tejido a lo largo de milenios de cultura. Uno de ellos es el Hombre Pez, cuyos dos casos históricos-legendarios más famosos fue el Peje Nicolao y el Hombre Pez de Liérganes.
El Peje Nicolao es "como buena parte de las leyendas y mitos" una creación colectiva a lo que los años y los diversos autores que lo abordaron le han añadido detalles. La primera mención parece ser la de Walter Mapes un inglés, que, hacia finales del siglo XII había pasado algunos años en Italia y que menciona un tal Nicola Pesce un conocido buceador, tan acostumbrado al mar que, llevado a la corte del rey de Sicilia, languideció hasta morir por hallarse alejado de su elemento natural. Con el paso del tiempo, diversos autores fueron exagerando y agregando detalles inverosímiles: que era capaz de permanecer en el agua mas de una hora sin respirar; que había abandonado las costumbres de los hombres; que su rostro se tornó lívido y horriblemente escamoso y que sus extremidades comenzaron a tener formas de aletas. 

El caso del hombre pez de Liérganes es documentado por el Padre Benito Feijoo quien relata que, a mediados del siglo XVII, un joven fue a nadar al río con unos amigos que, al ver que pasadas las horas no aparecía lo dieron por ahogado.
Años más tarde, unos pescadores atraparon en el mar a un extraño ser: se trataba de un hombre joven corpulento de tez pálida, cabello rojizo y ralo; las únicas particularidades eran una cinta de escamas que descendía de la garganta hasta el estómago; otra que cubría todo el espinazo, y las uñas gastadas, como corroídas por el salitre. El hombre pez fue llevado a un convento y, cuando logró articular alguna palabra, esta fue "Liérganes", con lo cual fue trasladado a ese lugar y reconocido por su madre. Vivió un par de años en la casa paterna y luego desapareció nuevamente. Se cree que volvió al mar al que ya sentía como su hábitat natural. 


Inventario de Criaturas Fantásticas, Rosa Gómez Aquino

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