miércoles, 12 de julio de 2017

Observados

Somos observados, todo el tiempo.
Esa es la sensación que con distintos grados de intensidad van
dándole argumentos a todos los capítulos de la serie
The black mirrow, una de las mejores que trata de temas
de ficción "posibles" alternados con otros de la vida cotidiana
que conocemos cada vez que usamos un celu.

Tratando de no spoilear, es digna de verse, porque
cada historia tiene algún o algunos puntos en común
con las escenas que vemos a diario.


Algunas pueden parecer banales, pero no lo son.


Otras absurdas o dramáticas si se quiere.


Y algunas nos harán pensar que ya no se trata de
cosas de pendejos que usan irresponsablemente
la red, todos hacemos uso de ella.

Todos observamos y somos observados. 

Es divertido, es fácil, es posible y es un viaje de ida.

¿ Y las consecuencias ?

¿ Quien sabe ?

Si se que hubo algo que en un tiempo se llamó
privacidad y que hoy se diluye en cada cámara.

Si sé que hubo un tiempo de secretos o de
misterios o de ser más actores que espectadores,
ahora la fascinación de lo visual nos deja
en un estado permanente de pasividad.

Con la boca abierta parece que todo es una película
que nos puede aportar muchos momentos de placer


y que pagamos por una y más entradas o por
mejores y más sofisticados aparatos.

Pero la película también puede ser de horror


y lo mismo nos fascina y es que la máquina nos
ha ganado la partida. Si esta película la protagoniza
otro no hay empatía, porque es una "ficción".

No es una queja, todavía es tolerable pero hay
momentos en que por algún error el chip se daña


Y ahí si da la sensación de que ficción y
realidad están separadas por un velo muy delgado.

En fin......The Black Mirror alimenta la fantasía
de todo conspiranoico o nos devela el costado
menos feliz de esta era tan visual. 

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