viernes, 5 de febrero de 2016

ASTROS, taras o posibilidades

Rara vez una persona desconoce los aspectos más elementales
 de su signo zodiacal y por muy desconectados que estemos de 
nuestros verdaderos orígenes estelares la mayoría de las personas 
que conozco, son especialmente sensibles a la influencia de los astros 
o de su signo, que es lo mismo.

Ser de tal o cual signo condiciona la conducta a tal punto
que la persona se autodefine con expresiones como estas

- Soy ambivalente porque soy de Piscis
- Soy fría porque soy de Virgo o soy locuaz
porque tengo un signo de Aire.

Si en el lenguaje coloquial le damos tanta importancia al
signo ¿ tenemos alguna noción aunque sea inconsciente
que formamos parte de esta gran Danza cósmica ?


Cuando elevamos la mirada hacia el Cielo, estamos
elevando también nuestra forma de pensarnos. Esas estrellas que
están ahí, esa materia incandescente o ese misterio que
es el Universo está presente en nuestra formación, ha 
habido una alineación única en el momento en que vinimos
a habitar este cuerpo y este mundo terrenal.

Somos hijos estelares, formados por átomos de la Tierra,
de la Luna de Júpiter, de Marte o de Venus, ellos están presentes 
en nuestros fluídos y por ende en nuestras emociones y si !
 condicionan nuestra personalidad.
Si admitimos este hecho podremos tener una comprensión
más amplia de la vida y sus circunstancias, aunque pueda
parecer extraño, partículas de esos astros que parecen
tan lejanos atraviesan nuestras vidas todo el tiempo.

POSIBILIDADES Y NO TARAS

Si nacimos bajo la regencia de MARTE, podemos sesgar 
esta enorme posibilidad alegando que somos peleadores o
agresivos por su influencia, o podemos tomar lo mejor de
esta energía poderosa y activar la circulación sanguínea,
encauzar mejor la adrenalina y la acción y convertirnos
en líderes o en personas más activas.

Si no tomamos esta energía posiblemente viviremos en
conflicto o con un ánimo depresivo, porque esta energía
está presente pero hay que saber cómo canalizarla.


Si hemos nacido bajo la regencia de MERCURIO tendremos
una tendencia a ser expansivos y una habilidad para comunicar
nuestros pensamientos. Si no lo hacemos algo valioso de 
nosotros se perderá en un mundo que necesita de buenos
comunicadores sociales.

Si estamos regidos por la LUNA seremos particularmente
emotivos y receptivos, buenos para entender y escuchar
pero las fases lunares teñirán nuestras acciones si nada 
sabemos de ella. No olvidemos que la Luna condiciona
los ciclos de las mareas, los partos, la fertilidad de la
Tierra y la calidad de la siembra. Si la Luna tiene tanto
poder sobre nuestro Planeta ¿ no lo tiene sobre nosotros? 

No saber dónde está nuestra Luna hace que nos
volvamos erráticos, inestables o lunáticos, por
eso es importante saber como utilizar con inteligencia
todo el caudal de emociones y posibilidades que nos
da la Luna, los pueblos antiguos estaban particularmente
atentos por expandir este conocimiento.

En definitiva, ni Marte nos hace peleadores ni Mercurio
nos hace charlatanes, ni la Luna nos hace lunáticos,
todos estos Astros tienen su dualidad pero está en 
nosotros conocer sus virtudes para que ellos sean
enormes POSIBILIDADES para ser más felices y no taras.  



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