miércoles, 24 de agosto de 2016

MUJERES INVISIBLES

Ellas administran los recursos y planifican el presupuesto para que 
cada peso alcance, porque se trata nada mas y nada menos que de 
alimentar, vestir, reparar la casa, salir de viaje o atender los 
gastos de salud y educación de la familia. 
Cocinan, limpian, ordenan, cosen, educan y sobre todo cuidan 
a la familia. Ya sea que se trate de bebés, niños, adolescentes, 
adultos o ancianos propios o del hombre que la acompaña.

Pero nadie parece notarlo, ni siquiera ellas mismas.

Más de una vez escuché ante la pregunta ¿ trabajás ?
la misma respuesta  - No, soy ama de casa  
 
Ya sea que se trate de mamás, abuelas, tías o de 
alguien que cumpla esos roles, este trabajo diario no
tiene horarios, tampoco remuneración ni reconocimiento
alguno. No hay horarios de sueño para una mamá primeriza
que amamanta a su cachorro, ni hay título que avale a la
educacora que se sienta durante horas a hacer las tareas
con sus hijos, tampoco licencia para quien cuida de la
salud física y muchas veces psicológica de los que enferman.
 
Ser ama de casa, nada tiene de ama, se debería reveer
este nombre. Ser ama de casa es de tiempo completo
y nadie reconoce su importancia hasta que falta.
 
Ya sea que la mujer en algún momento de su vida desee 
retomar su carrera o empezar una porque siente que tiene
una enorme deuda para con ella.
 O porque tiene que salir a trabajar también
afuera de su casa ya que el dinero no alcanza.
O porque simplemente un día se enferma o se va.
 

 Lo cierto es que sea cual fuere la razón la casa colapsa
y hay que contratar a quien retire los hijos de la escuela,
comprar comida afuera y pagarle a alguien que limpie
o que cuide del abuelo.

Si la mujer decide estudiar o trabajar también afuera 
no se desvincula jamás del cuidado de la casa y de los hijos,
y a esto hay que añadirle además las quejas, la culpa y la
presión de la pareja y a veces de familiares, que notan
la ausencia en el descuido de la casa o en la salud
de los chicos que empiezan a somatizar, sobre todo
si son muy chicos. Ellos reclaman lo que han tenido siempre.


Es algo complejo y difícil de resolver.
Pero la importancia del rol de la mujer en casa se
hace visible solamente cuando falta. 


¿ Cuál sería la salida de esta trampa ?

Creo que lo principal es tratar de no caer nunca en ella.
Por muy tentador que parezca quedarse en casa,
saber que este camino es una trampa mortal del
que nadie más vendrá a rescatarte.

Salir por los propios medios implica enfrentarse con
muchos argumentos extorsivos, pedir ayuda profesional
a veces es una buena opción para recuperar los objetivos
perdidos u olvidados.

 

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