viernes, 11 de noviembre de 2016

El AUSENTE

"Mamá hay un señor en la puerta que pregunta por vos". Otra vez su marido se olvidó las llaves.
Hace años que usted dejó de preguntarle dónde pasa su tiempo, a qué se dedica, cuánto gana y dónde trabaja.
Es que en realidad a esta altura del partido ya no le importa. Lo único que le molesta es que él siga usando su casa, su cama y sus servicios como los de un hotel cinco estrellas: cuando y como le conviene.
Hubo un tiempo, hace milenios en que usted se levantaba a servirle el desayuno, le cortaba las uñas de los pies, le alcanzaba la toalla cuando se bañaba y hasta lo esperaba a cenar cuando el cuerpo le aguantaba .....¿ Se acuerda?
Todo eso pertenece a la prehistoria.
Ahora vagamente se entera de que tiene una oficina en la City, almuerzo de negocios, paddle a las tres, algún viaje al extranjero y country los fines de semana.


El muy rata.

Cuando no tenía un mango, cuando no lo conocía ni la madre, usted se bancó como una mártir su malhumor y sus anécdotas del secundario, los vaivenes económicos, sus depresiones y sus euforias.

Y ahora no tiene tiempo para estar en casa.

En la época en que eran pobres usted lavaba, planchaba, cocinaba e improvisaba un striptease para que él saliera al mundo con la panza llena, las camisas limpias y el corazón contento.
Era un buen trabajo en equipo, Usted reforzaba el frente interno y él salía a buscar el mango. Perfecto, hasta que lo encontró.
De repente él fue el magnate y usted la mantenida.
Usted hizo la suya, sacó pasaje de ida al fascinante mundo de los siempre ocupados y todopoderosos y usted a quejarse a Santa Rita.
El resto de la historia es conocido, los hijos crecieron, se casaron y se fueron; los cachorros y las plantas enfermaron y murieron y usted se las rebuscó como pudo para no envejecer como en las películas, rodeada de gatos y mirando viejas fotos.

Como deshacerse del marido

Liliana Escliar, Editorial Sudamericana MUJER
Buenos Aires.

Una obra  que no puede faltar en tu vida.


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