jueves, 12 de abril de 2018

Afterglow




Siempre es conmovedor el ocaso

por indigente o charro que sea,

pero más conmovedor todavía

es aquel brillo desesperado y final

que herrumbra la llanura

cuando el sol último se ha hundido.


Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,

esa alucinación que impone al espacio

el unánime miedo a la sombra

y que cesa de golpe

cuando notamos su falsía,

como cesan los sueños

cuando sabemos que soñamos.


JORGE LUIS BORGES

Burneshas o vírgenes juramentadas

En Albania todavía viven algunas de estas mujeres que 
por distintas circunstancias han vivido y experimentado parte 
de su adolescencia y toda su adultez como hombres.

Cada familia o clan necesita al menos de un hombre
que los represente y que asuma las responsabilidades
propias del patriarca. Porque en estas regiones del mundo
las restricciones a la libertad de una mujer
afectaban a la toma de decisiones y a hechos como
 fumar, conducir, beber, negociar o usar pantalones,
entre otras cosas.

Hay que tener en cuenta que muchos de los
matrimonios eran concertados por las familias.



Entonces sea que por causa de la muerte,
enfermedad, guerra o abandono si la familia
se quedaba sin hombres, eligía entre sus miembros
más jóvenes a una niña que encarne de por vida
el rol masculino y asuma el liderazgo del grupo familiar
y que jure permanecer casto.

Que esta práctica no es novedosa sino que data de
un Kanun que es un conjunto de normas y reglas
que regulan cuestiones de honor, propiedad, 
enfrentamientos, matrimonio, clan, fronteras, etc.



En fin, son costumbres que le dan sentido
y razón a la subsistencia del clan.

Hay otra cuestión que trata dicho Kanun que
es el de las disputas sangrientas, similares
a los de la vendetta italiana.

Parece ser que en él se recopilan viejas
tradiciones, normas y costumbres tribales,
entre ellas esta de las Burneshas o
vírgenes juramentadas.






miércoles, 11 de abril de 2018

Oración a Santa Catalina para causas urgentes

Oh maravilloso portento de la Iglesia
Virgen seráfica, Santa Catalina
que por tu extraordinaria virtud
y por el bien que lograste para
los más apenados y afligidos.

Eres aclamada y bendecida en
todo el mundo.
Extiende tus manos hacia
nosotros y danos tu
amoroso consuelo en 
esta pena que hoy tanto
nos afecta y nos aflige.


hacer la petición......

Tu que fuiste una mujer fuerte
y llena de caridad para
beneficiar a tu prójimo.

Ayúdanos a conseguir Santa Catalina
cuánto antes lo que con tanta
esperanza te hemos solicitado.

Podré un día darte las Gracias
en el Cielo.

Te lo pedimos por nuestro
amado Jesucristo nuestro
hermano y Señor.


AMEN

Se recomienda repetir 3 días o
cinco si la petición es muy difícil
y acompañarlo con vela blanca.


jueves, 5 de abril de 2018

FANTASMA



"  Mejor quedarse quieto

y esperar

por favor perdona

mi actitud

En caída libre

no soy libre,

nubazón, nubazón


pasará.....


GUSTAVO ADRIAN CERATI

SIEMPRE ES HOY

Pacientes con ventilación mecánica.

Tal vez conozcas a alguien que por alguna patología o trauma,
 necesite del uso de un respirador para seguir viviendo.

Si se trata de una persona allegada sea porque es
familiar o amigo, la situación es muy difícil de 
sobrellevar, tanto para el que la padece como
para el que acompaña en este difícil trance.

El uso del respirador mecánico es uno de
los tantísimos recursos del
que hoy dispone la medicina que tratará y
entenderá los aspectos clínicos, pero como 
siempre no hay que descuidar el aspecto
intrínsecamente humano, es decir lo emocional.

Aunque no se comunique, aunque no se mueva,
aunque no abra los ojos, ahí de ese "otro lado"
hay una persona que espera.


Y mientras ese tiempo transcurre habrán 
muchísimas cosas que dan vueltas en las mentes
y en los corazones de quienes estamos de uno y
de otro lado respectivamente.

No hay manuales, no hay fórmulas exactas que
den cuenta de cuán larga o corta puede llegar a 
ser esa espera mientras tanto, habrá que 
hacer lo mejor que se pueda.

ALGUNOS CONSEJOS

- Hablar con suavidad de hechos cotidianos,
tener en cuenta que él o ella están presentes.

- Contarle al paciente en palabras sencillas
en dónde está y porqué.

- Darle ánimos, contarle anécdotas

- Llevar música de su agrado a volumen bajo

- No llorar, ni gritar ni tocarlo bruscamente.

- Aprender a respetar los tiempos de recuperación
especialmente si se trata de niños o ancianos.

- Evitar hablar en su presencia de pronósticos
negativos o manifestar aprehensión.

- Tomarle la mano si el lugar lo permite o
acariciar las mejillas o el cabello.

- No hablar de más.

- Recitar una Oración acorde al Credo.

- Leer poemas o textos de su agrado.

- Armarse de paciencia y ser constante.


Sea cual sea el desenlace todo terminará en
algún momento en convertirse en una anécdota,
pero mientras tanto lo mejor o lo único que 
podemos hacer es acompañar con el mayor
grado de cariño, respeto y calma.

Si en algún momento flaqueamos o nos supera
la angustia, delegar, pedir ayuda de familiares
y amigos que roten y pueda reemplazarnos
con la mayor eficacia. 


Colaboradores